Siempre tuve el sueño de obtener un título profesional y ganar mucho dinero para viajar. Probablemente, este sea el sueño real de muchos allá afuera. A menos que quieras la paz mundial y erradicar el hambre del mundo. La verdad es, que a mis 23 años poco sabia del mundo real del trabajo y me vi “forzado” a elegir una práctica profesional en una multinacional muy conocida en Caracas.

Al obtener un título de ingeniero de producción, la última responsabilidad que cualquiera esperaría es terminar trabajando en marketing o mercadeo. ¡Fueron los mejores 6 meses de la vida! Lo disfrute al máximo. Desarrollar nuevos productos, nuevas campañas, realizar estudios de consumidor para entender sus necesidades, sus deseos insatisfechos y, así conocer como un detergente para ropa o un suavizante de telas podría cumplirlas. Espero que ya capten a dónde va la historia.

Al finalizar mi práctica profesional, me ofrecen quedarme como Asistente a la gerencia de marca. Mi jefa en ese entonces no había terminado la frase cuando yo saltaba de la silla. Detecté, que faltaba algo en su discurso. Y lentamente me introdujo un “pero…”. Y fue cuando lanzo la bomba: “tienes que ir a una asignación de 1 año en ventas campo”. Me quería morir.

Por dentro me repetía, como yo un ingeniero cum laude me iba a ir a tocar puertas, con mi maletín por toda Caracas vendiendo cepillos dentales. Pues les cuento que ese año fue el año de mayores aprendizajes que he tenido en la vida real. No puedo decir que ese solo año, me enseñó todo lo que se sobre el mundo de ventas. Ni más faltaba. Si me enseño sobre la importancia de entender a tu cliente. Punto.

Es así, como gané confianza, gané experiencia, gané conocimiento de primera mano que me ayudó a ser visto como una persona que analiza el contexto y es capaz de ofrecer una perspectiva amplia de una oportunidad de negocio. Y así, gane mi promoción e inicie una carrera muy divertida en el mundo comercial.

Han pasado 20 años, y agradezco todos los días por haber tenido la oportunidad de iniciar mi viaje en el mundo comercial tan al azar. Hoy me digo, que gracias a esa experiencia tengo la habilidad de moverme entre diferentes audiencias, con mente abierta, para entender mejor como puedo resolver el problema de muchos, que se traduce en la posibilidad de generar mucho valor y así en una potencial ganancia para mí y las empresas con las que laboro.

¿Será que tendrías algo que ganar al aprender a vender? ¡Hasta la próxima historia!

 

Jose David Barrios

Experto en inteligencia comercial y relacional

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